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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2004. Hace calor. Afortunadamente. Leyendo este artículo en la bitácora de mi amigo Epaminondas Pantulis acerca del emblemático cartel (un icono extinguido de antaño en los bares malagueños), me animé a continuar su reflexión escribiendo un artículo aquí, en mi bitácora.Más de una vez me hice las mismas preguntas que Epaminondas cuando al encontrarme con el anuncio del gordo sudoroso con su cerveza Victoria Malagueña y Exquisita. Y también comparto algunas de sus reflexiones: el gordo está sudando de calor, pero a pesar de ello parece contento. Lo lleva bien. Antes la gente asumía el calor del verano y el frío del invierno con la misma naturalidad que la luz del día y la oscuridad de la noche. ¿Acaso lo terrible sería que no hiciera calor en verano y frío en invierno? La sociedad occidental continua su proceso de desnaturalización. La civilización urbaniza la naturaleza, es decir, la entierra bajo asfalto y hormigón, la esconde y la olvida, pero lo hace convencida de que no se trata de abandono, sino superación. También la carboniza con los icendios forestales, la envenena con los aznalcóllares de turno, y la malvende por unas pocas monedas de oro (de la boda real, eso sí, que tienen más glamour artificial). Pero todo esto da igual porque ya está olvidada. La naturaleza estorba. Hay que luchar contra ella, vencerla, superarla. Por eso ahora el calor del verano y el frío del invierno molestan, van contra la naturaleza (humana, claro). ¡Qué ofensa! Nosotros aquí civilizando el mundo y la naturaleza tan desconsiderada resistiéndose con sus ciclos y demás puñetas. Los aires acondicionados y calefacciones que se han hecho tan populares en los últimos años no son sino un paso más de desnaturalización, igual que comer en un MacDonalds: ¿dónde está la carne, y lo qué es peor, con qué residuos la han fabricado? Pero da igual: la imitación de lo natural es superior a lo natural, la raza humana es superior, su infinita capacidad de estupidez la aupa a un escalón superior al resto de los animales con su obsoleta naturaleza. Conseguir un objetivo difícil sin realizar ningún esfuerzo es lo verdaderamente natural. Podemos disfrutar de potajes y caldos caseros de la abuela enlatados y de preparación instantánea, conseguir musculaturas portentosas y adalgazamientos estilizantes en dos semanas sin sudar gracias a nuestro Ortopedic-o-Matic, y bronceados playeros en 30 minutos gracias a nuestro Death-Rays-Solar-Grill, hacer footing o bicicleta sin movernos de la salita del televisor gracias a nuestro Armatost-Enormatic. El color natural del cabello a los sesenta años es el negro-azabache-Grecian-2000, y no esas canas que te hacen aparentar la edad que tienes. Las arrugas no reflejan los años de experiencia, sino la imperdonable dejadez por no combatirlas durante años con potingues y operaciones. Tómese cualquier alimento, elimínese una parte esencial y nos quedaremos con su verdadera esencia urbana: lo light. Tomamos golosinas sin azúcar, bebidas alcohólicas sin alcohol, frutos transgénicos sin hueso, mayonesa sin huevo, leche deslechada, tabaco sin nicotina y nicotina sin tabaco. Lo artificial es mejor y eso no se discute. Es mejor la hamburguesa del MacDonnalds, aunque para encontrar la carne haya que encargar un análisis químico a un laboratorio. Es mejor ir estresado circulando en coche (circulación: breve intervalo anómalo entre dos estados estables de atasco), que ir andando disfrutando del paseo. Es mejor aniquilar el silencio de la noche con los estruendos lanzados desde los equipos de ruido (hay quien dice música) de coches maquineros y vecinos que tienen el detalle de imponernos sus gustos. Y por supuesto es mejor pasar frío en verano poniendo el aire acondicionado a 15ºC, y pasar calor en invierno con la calefacción a 30ºC. Volviendo al cartel que originó toda esta reflexión, sinceramente: el icono del gordo pasando calor me parece un monumento a la sabiduría: ese señor pasa calor y no se amarga por ello, al contrario, disfruta de las cosas del verano. Como se disfruta de la luz de un domingo por la mañana; y de la tranquila intimidad de la oscuridad nocturna. Hace calor porque es verano y toca. ¿No es estupendo? En la mesita de noche... S O L A R I S Acabo de terminar "Solaris", obra maestra del maestro ruso/polaco de la literatura de Ciencia Ficción Stanislaw Lem. Una reflexión sobre la imposibilidad de la comunicación con una civilización alienígena radicalmente distina (ríase de los encuentros en la tercera fase). La obsesión por comprender una compleja y misteriosa entidad extraterrestre conduce a los miembros de la estación científica a la ansiedad por comprenderse a sí mismos y superar sus propios abismos. Una vez más Lem juega con el concepto de realidad con la facilidad con que que un trilero veterano embauca a un incauto, para acabar profundizando como siempre en la naturaleza humana a través de sus infinitos espejismos.Se han hecho dos versiones cinematográficas de este libro. La primera, que no he visto, y al parecer la mejor (a pesar de la precariedad de medios): "Solyaris" (1972), de Andrei Tarkovsky. Una rara avis en la filmografía soviética, que despreciaba el género de ciencia ficción por considerarlo un mero entretenimiento tonto para las masas simples. La segunda versión: "Solaris" (2002), dirigida por Steven Soderbergh. A pesar de ser una producción americana sobresale claramente del montón de basura habitual que nos vienen vendiendo desde Hollywood. Ésta sí que la he visto y me parece versión digna, a pesar de las críticas que ha recibido. Cambian bastantes cosas, sobre todo el final, que aun así me gustó bastante. La fotografía es preciosa, con claras reminiscencias estéticas a 2001 (y más que intentar disimularlo, parece que lo hayan hecho con plena intención, casi como un homenaje), el ritmo está conseguido, y la actuación resulta creíble (tratándose de una historia difícil). Es más, es la primera vez que veo a George Clooney defender con cierta soltura un papel. Parece ser que Clooney estuvo también involucrado personalmente detrás del proyecto, impulsándolo para sacarlo adelante. Volviendo al libro me parece una de las obras imprescindibles de la Ciencia Ficción (Con Mayúsculas; no confundir con las pelis de peleas y explosiones en el espacio, subgénero de acción que suele hacer apropiación indebida del término). A fin de cuentas el objetivo de la [PURIST MODE ON] verdadera C&F es emplear la imaginación sin límites convencionales para inventar historias nuevas, imposibles en los géneros clásicos más que trillados [PURIST MODE OFF]. Y desde luego Lem lo vuelve a conseguir con este libro. Lectura recomendada para el verano. No vale saltársela, que luego pregunto en el examen... ;^) Farenheit 9/11 ¡Niños y niñas! ¡Padres y abuelos! ¡Señoras y Caballeros! ¿Cansados de los payasos de la tele? ¡Bienvenidos al maravilloso mundo del circo de los políticos! Con sus increíbles números de acrobacias mediáticas, sus sensacionales campañas electorales, sus misteriosas tramas de poder y dinero, sus intrincadas manipulaciones malabarísticas, sus arriesgadas mentiras y sus divertidas bufonadas ante los medios. Podrán ver todo esto y mucho más en Farenheit 9/11. ¡No se la pierdan, amiguitos!Anoche fui con Inma a ver el último documental de Michael Moore. Tenía bastante espectación, después de la polémica mediática que le ha precedido. Me esperaba un folletín anti-Bush lleno de verdades y con rigor, pero algo aburrido. Pues no, lo que más me ha sorprendido una película con un hilo narrativo que va contando una historia, que mantiene muy bien el ritmo, alternando momentos de humor, cinismo, denuncia, crudeza (especialmente los muertos y heridos iraquíes). Además de informar, entretiene al espectador durante las dos horas que dura. Una película documentada, un documental que narra una historia. Michael Moore ha tenido el valor de ser crítico con su país, escarbar en los basureros que los americanitos de a pie ignoran porque prefieren mirar para otro lado, y evidenciar la miseria de su clase política. Por supuesto está por ver si todo lo que denuncia es cierto, dice tener documentos que corroboran todas las acusaciones. Los republicanos se han querellado, aunque probablemente sean los que más tienen que perder metiéndose en un juicio en el que los documentos de Moore podrían convertirse en pruebas, y podría derivar en una investigación contra ellos. Si el boomerang no golpea su presa, se vuelve contra quien lo lanzó. No sólo tiene mérito contar lo que cuenta (teniendo en cuenta que en EEUU, al contrario de lo que siempre están proclamando, hay muy poca libertad de expresión, cualquiera que se aleje demasiado de la corriente principal de pensamiento políticamente correcto es tachado de fanático antiamericano e ignorado), sino que además es un buen documental cinematográficamente hablando, bien contado con algunos golpes de humor delirantes y magistrales: ¿a quién se le ocurriría irse a la puerta del Congreso a repartir folletos de la Marina para intentar convencer a los congresistas de que alisten a sus hijos? (El Congreso ha mandado más de 200.000 soldados al golfo, pero sólo uno de los congresistas tiene un hijo en la Marina). Y el golpe final es sencillamente magistral. Ojalá los americanitos presten atención a este ejemplo de autocrítica y abran los ojos acerca de lo que sus políticos llevan haciendo un siglo con el mundo (es decir, invadiéndolo para hacer negocios; eso sí, siempre en nombre de la Libertad y los Supremos Valores Americanos), y arruine las posibilidades electorales de los republicanos. Aunque lo más probable es que la crudeza y lucidez de la crítica se le atragante a un pueblo que aún cree vivir en Disneylandia, todavía hipnotizado con el manido sueño americano, y nada acostumbrado a que le cuenten la verdad acerca de qué va en realidad el cuento. La mayoría de los conservadores (y la mayoría de los americanos son muy conservadores, teniendo en cuenta que incluso su partido más progresista, el Demócrata, se sitúa a la derecha del PP español) difícilmente se tomarán la molestia de ir a verlo y al final sólo convencerá a los convencidos, como pasa siempre con estas cosas. ¿Quiénes prestamos atención aquí al documental Hay motivo contra las miserias del gobierno del PP? Habrá que conceder un voto de confianza al pueblo americano, a ver si esta vez demuestra estar a la altura de la que siempre presumen, y abren los ojos por una vez. No hay verano que se precie sin sus correspondientes ejercicios espirituales. No me faltéis. |
HaddharammaEl mundo desde mi torre de cristal
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