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16/12/2005
Fin de la primera parteTodo pasa y todo llega, y el proyecto Haddharamma ha llegado hoy al final de su camino después de dos años. He estado considerando migrar el blog a un nuevo servidor ( blogsome iba encabezando la lista de candidatos), porque lo que tenía claro es que el servicio de blogia.com está hecho una pena y no se merece más oportunidades. Pero al final se cruzó en el camino otra propuesta irresistible: integrarme en el proyecto colectivo estresados.com. Es la suma de bitácoras individuales, con el propósito de sumar audiencias y llegar a la ambiciosa cifra de diez lectores. Distintos. Por ahora somos sólo tres autores, pero espero que vaya creciendo. De paso os invito al otro blog colectivo en que estoy implicado desde hace tiempo: El Ojo de Turing, heredero de la mítica (ejem) revista universitaria. Y ahora en glorioso estéreo (Where available). Estáis todos invitados. Nos podréis leer a todos juntitos pero no revueltos, sólo tenéis que fijaros en la firma y/o el gravatar.
12/12/2005
Lunes^2Después de una semana de permiso en Málaga por motivos familiares, hoy he vuelto al curro en Sevilla. Me ha dado un poco de morriña volver. No es lo mismo bajar a Málaga un par de días que una semana. Cuando bajo un finde, me siento raro en Málaga, pues ya me voy haciendo a la rutina en Sevilla. Pero en una semana me ha dado tiempo de readaptarme a mi vida en Málaga, y me ha costado más volver. Anoche me acosté tarde colocando cosas, así que hoy tengo un lunes al cuadrado.
Esta vez me he traído a "mis niños" (Jero y Pelusa), que llevaban un mes solitos en el piso de Torremolinos (aunque mi madre les daba una vuelta todos los días). No les hizo ninguna gracia el viaje de dos horas y cuarto encerrados en el transportín. Estuvieron llorando sin parar la primera hora, hasta que se me ocurrió ponerles Frank Sinatra y por fin se tranquilizaron un poco. Gran verdad el dicho de "la música amansa a las fieras". Aunque claro, según con qué musica, porque no creo yo que con el reguetón ése...
Los "niños" ya han pasado su primera noche en el piso. Se habían acostumbrado al transportín y no protestaron a pesar de que no los solté hasta que terminé de meter las cosas en casa. Primero estuvieron explorando la cocina, luego el lavadero/despensa. Jero se atrevió a aventurarse por el pasillo y explorar el salón, pero Pelusa estaba más inseguro y acabó por refugiarse en un rinconcito del mueble de la alacena, del que no se movió durante un par de horas. Al final tuve que ir a buscarlo y hacerle unos mimitos. Cuando por fin se animó a salir tiró unos trastos, se asustó con el ruido y salió disparado como una bala. Después de un rato buscándolo lo encontré atrincherado detrás del sofá. Logré que saliera sobornándolo con comida. Al final de la noche parece que se animó un poco y tomó posesión del salón.
Para quien no lo sepa: los gatos son animales territoriales, pero muy distintos de los perros. Su territorio suele ser más pequeño y lo conocen a la perfección. Saben dónde encontrar comida, y sobre todo, por dónde huir y dónde refugiarse. Es por eso que a los gatos les gusta esconderse en rincones recónditos y pasan de salir cuando los buscamos preocupados. Si sacas a un gato de su territorio, donde se siente a gusto y seguro, y lo llevas lejos, donde no sabe volver, se siente muy inseguro, lo pasa mal y puede llegar a deprimirse.
Cuando me dieron a Jero, estaba acostumbrado a vivir entre las cuatro paredes de un estudio, y el piso se le hacía grande. Le daban mucho miedo los ecos de los ruidos en el pasillo, así que se instaló en un hueco entre el sofá y unas cajas, y no se movió de allí en dos días. Cuando empezó a tomarme confianza, empezó a atreverse a moverse por el salón, pero tardó una semana en perderle el respeto al pasillo. Esta vez ha sido al revés, Jero se lo ha tomado con bastante ánimo y Pelusa es el que me ha salido más cobarde.
Eso sí, el puñetero Jero se ha vengado despertándome a las 5 de la madrugada con sus maullidos. Como no pierda la costumbre, va a hacerse muy "popular" entre los vecinos... Actualización: cuando he vuelto del trabajo me los he encontrado escondidos detrás del sofá, y cada vez que escuchan ruidos de los vecinos resonando en el pasillo se ponen nerviosos. Todavía no tienen esto dominado...
24/11/2005
La Novia Cadáver El lunes Inma y yo recuperamos un rito que teníamos abandonado desde que empezó la aventura sevillana: ir al cine. Fuimos al multicines del CC Los Arcos, que es un centro como cualquier otro, aunque dicen que tiene la solera de haber sido uno de los primeros en Andalucía, el que abrió el camino para los demás. Y fuimos a ver La Novia Cadáver, el último capricho de Tim Burton al que le teníamos muchas ganas. Un delicatessen visual, un cuento gótico con elementos de Poe, una puesta en escena expresionista, un pequeño joyero de esencias privadas, una chiquillada de un niño grande, una propuesta contracorriente. Me confieso cada vez más fan de Burton, sobre todo de sus proyectos más personales, y la película me ha encantado. Me seduce la estética y las historias góticas. Reconozco que si me dan una buena película gótica me vuelvo un público fácil y puedo perdonar otras carencias. Tal vez la película pueda aburrir a otros, sobre todo por el desarrollo disneyficado de la historia, concesión a la comercialidad obligada por la financiación de los estudios. Pero lo que no me podrán negar que resulta impresionante es la perfección técnica de la animación realizada con técnicas completamente tradicionales, con muñecos de silicona artículados con esqueleto metálico, filmados paso a paso sobre decorados reales en miniatura. De hecho la animación resultaba un proceso tan lento y minucioso, que no usaron cámaras de cine (stop-motion), sino cámaras fotográficas digitales (Canon EOS-1D Mark II montando lentes Nikon ¡?). Tim Burton se empeña en ir contracorriente no sólo en el estilo personal, sino también en el proceso, alcanzando cumbres de perfección con técnicas tradicionales en la era de la saturación digital, cuando hubiera sido más fácil (y probablemente barato) haberlo resuelto mediante animación por ordenador. Aprovecho para recuperar la tradición de mi recomendación del mes. No me faltéis. P.S. Ah, y no se pierdan la banda sonora en clave romántica de Danny Elfman.
21/11/2005
Mi primer finde en Sevilla (chispas) - Ayer estuve tentado a hacer la obligada referencia sobre el 30 aniversario de la muerte de CDE (Cierto Dictador Español) y todo eso, pero al final se lo he dejado al resto de la blogosfera. Dejémoslo en que que hace 30 años España empezó a entrar en el Siglo XX, y el aniversario debería ser movivo de celebración, aunque sigue habiendo una gran parte de la sociedad que aún no se ha enterado. Y no señalo a ninguna conferencia episcopal, ni a ningún partido popular, ni a ninguna asociación de padres católicos en particular.
- El ventilador del micro de mi ordenador resuena como una chicharra en celo. Durante los meses que he tenido la máquina encendida 24x7 se debe de haber envejecido prematuramente, perdiendo lubricación y/o descentrándose el eje. Descubrí un procedimiento para librarme del ruido: enciender el ordenador durante un par de minutos, apagarlo unos 10 segundos, y volver a encenderlo. Se ve que si se enciende desde parado pero estando ya caliente, el eje encuentra su sitio y no se queja tanto. Pero claro, cada vez que lo voy a encender me cuesta unos cuantos intentos. Un rollo. Así que aprovechando que pasaba por delante de una tienda APP me compré un nuevo ventilador+disipador para Athlon completo. Mi equipo me ha dado muchas horas de servicio y se merece lo mejor. Ayer encontré un rato para cambiarlo (el intríngulis está en averiguar cómo soltar las fijaciones), lo monté, lo encendí... y seguía el ruido. ¡Argh! Qué triste gastarte 8,50€ en cambiar un ventilador... que funciona perfectamente. Resulta que el ruidoso es un ventilador pequeñito sobre el chip principal de la placa, y no creo que se encuentre fácilmente recambio. Lo peor de todo es que en ese momento recordé que hace tiempo ya había investigado el asunto y había averiguado cuál era el ventilador achacoso. (Y después lo olvidé). 8^(
- El sábado fuimos de compras por la zona Nervión. El ambiente se fue calentando porque había partido Sevilla-Betis en el Sánchez Pizjuan, que está justo al lado. Menos mal que nos volvimos prontito, porque por la tarde los hinchas armaron bronca, se ensañaron el mobiliario externo del centro comercial, y al final los antidisturbios tuvieron que hacer una carga. Aquí en Sevilla es imposible mantenerse al margen de un derbi. El fúrbo es como una religión (o debería decir que la religión es como el fúrbo, al menos la pasión cofrade, cada cofradía tiene sus hinchas seguidores).
- El domingo por la mañana estuvimos en el rastrillo de Parque Alcosa, muy popular por estas tierras. A pesar de ser enorme nos decepcionó por la poca variedad: zapatos, chaquetas, medias, zapatos, pijamas, zapatos, más zapatos... repetido hasta el infinito. Ni un triste puesto de bazar, o de libros viejos, o de herramientas. Pero lo inexcusable es que faltara la imprescindible sección de chatarra. Nada. No merece llamarse "rastrillo", lo degrado a "mercadillo". El único provecho fue el paseíto, que es muy sano.
P.S. ¿Alguien necesita un ventilador+disipador para Athlon? Lo dejo a buen precio...
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Haddharamma
El mundo desde mi torre de cristal
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