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Haddharamma

¡PLANEADOOOOOOR ABAJO! ... AJO ... Ajo ... ajo ...

¡PLANEADOOOOOOR ABAJO!  ... AJO ... Ajo ... ajo ... Cuando era niño Mazinger Z era lo que más grande del mundo. Fue mi primer contacto con la ciencia ficción. Para una generación que creció viendo Heidi, Marco y Los Payasos de la Tele (que también me siguen pareciendo entrañables), Mazinger fue el viaje iniciático al maravilloso mundo de la ciencia ficción fantástica.

Recuerdo que llamó mi atención desde que lo anunciaron en el avance semanal de "625 Líneas": la Fortaleza Sumbarina Salude del Barón Ashler, navegando bajo el agua. Creo que me perdí el primer capítulo, pero en el segundo me enganché. Echaban un capítulo semanal en la sobremesa de los sábados, después del telediario y justo antes de la película de Sesión de Tarde. Era el momento más esperado de toda la semana, mi premio.

Estaba seducido por el poder del robot invencible y la personalidad chulo-macarra-justiciero de Koji Kabuto. Durante el episodio la historia me absorbía por completo, lo vivía como si fuera real. Recuerdo aquella reverberación tan hortera, que le daban en el doblaje español, cuando Koji gritaba las órdenes a Mazinger y se escuchaban repetidas por el eco. Entonces me sonaba genial, pero a veces me cabreaba durante los combates porque pensaba que el monstruo enemigo también podría oirlo, y podía anticiparse al ataque. También me desesperaba que empezara empleando las armas más flojas, hasta que al final, estando al límite de ser derrotado y como último intento desesperado, se decidía al fin a usar el fuego de pecho, con el que siempre acababa fundiendo al adversario. Y yo pensaba: Koji, hijo, no seas tonto, empieza con el fuego de pecho y si no funciona pues entonces ya vas probando otras cositas.

El capítulo semanal siempre me sabía a poco y se me hacía cortísimo. Al llegar el final siempre me pillaba desprevenido: ¿ya? ¿tan pronto? ¡qué poco dura!. Y así renovaba mi ilusiones hasta la semana siguiente. A mis 7 años, probablemente aquél fuera mi primer mito infantil.

Pero las cosas mágicas duran poco. Por entonces mis padres decidieron construirse una casa en un terreno en el campo (entonces era campo), y los fines de semana teníamos que ir a trabajar allí. Sin tele. Y sin Mazinger. Afortunadamente no íbamos todos los sábados, pero recuerdo que me perdí algunos capítulos valiosos. Las protestas de un niño valen muy poco.

Pero lo que nunca se me olvidará es aquel día siniestro en que, después de haber terminado obediente mi almuerzo, sentado impaciente por que empezara el capítulo semanal, el momento más ansiado de toda la semana, en lugar de la cabecera con Mazinger surgiendo de la piscina, me aparece un niño vestido con un taparrabos y un arco de juguete pegando brincos por la savana. Era Orzowei. Estuve semanas cabreado, incluso creo que me negué a ver algunos capítulos en justa represalia. Y aunque con el tiempo acabó cayéndome simpático, nunca se lo llegué a perdorarle del todo el sacrilegio de exiliar a mi Mazinger.

Algunos años después me llegaron algunos rumores de que volvían a echar los capítulos por la segunda cadena, incluso de nuevas temporadas. Pero mi vetusto televisor sólo podía sintonizar TVE1. Para mí se acabó Mazinger hasta que el año pasado alguién me pasó la primera temporada en un CD.

Visto ahora, la animación es cutre, los diseños son ortopédicos, los personajes son clichés de cartón, los argumentos están trazados con brocha gruesa y las historias son previsibles desde el primer minuto. Y aquel efecto de eco que me excitaba ahora me parece kirchst. Los mitos son siempre más grandes vistos desde la perspectiva de la memoria, y si quieres que sigan siendo gigantes eternos es mejor dejarlos ahí tranquilitos. Pero aun así a veces sigue despertando una entrañable morriña revisitarlos.

Sorprendentemente no hay mucho material de Mazinger en internet. Lo mejor que he encontrado son este par de enlaces interesantes. El primero es un sitio con contenidos exahustivos. El segundo no es tan completo, pero está hecho con un flash simpático y muy currado.
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2 comentarios

Haddhar -

Tengo la sintonía original en español y la de Afrodita.

Curiosa la biografía musical del compositor, y su concierto-maratón de 1000 canciones, probablemente indistinguibles.

Gracias por el enlace

Epaminondas Pantulis -

Se rumoreó en tiempo que James Cameron dirigiría una versión para el cine de Mazinger (de la cual nada se ha vueltoa saber).

Por cierto, ¿ya te has hecho con los mp3ses originales de la serie?

Aquí, el cantante japonés:

http://www.mizuki-spirits.com/frame.htm
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